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Amorloco

El virus de la fe

La fe mueve montañas

Este documental me ha hecho recordar las largas conversaciones que tuve contigo, sobre la existencia o no de Dios. Me acuerdo todavía que estuvimos horas y horas hablando, horas y horas debatiendo y finalmente imponiendo mis argumentos. Aunque tu fe siga siendo férrea por lo menos tengo la esperanza de que te hiciera plantearte y ver las cosas desde una óptica totalmente diferente. No obstante mantengo la fe de que no sólo cambies tú, sino que también puedan cambiar los demás. Espero que algún día podamos ver las cosas sin mentiras que entorpezcan nuestra visión real del mundo.

Título original: The Virus Of Faith Dirección: Richard Dawkins

Así que los objetivos que se buscan con esta presentación son los siguientes:

1.  Que observen como la categorización social se transmite y como genera verdaderas divisiones sociales.

2.  Que observen como se produce la socialización de las ideas religiosas, políticas, raciales, etc., y estas no solo buscan reforzar las creencias del grupo sino también descalificar las de los otros.

3.  Que observen como las actitudes hacia las creencias se mudan pronto en actitudes hacia quienes las mantienen.

4.  Que comprueben como la fuerza de las creencias y la cohesión grupal que engendran convencen al individuo de la importancia y trascendencia de su grupo y de sus creencias.

5.  Que reflexione sobre como las creencias religiosas, nacionales, raciales, etc., son construcciones impermeables a otros argumentos y posturas.

Y los contenidos más significativos son:

1.  Con este documental de Dawkins, queremos ilustrar el papel tan potente que juega en la categorización social, creencias como la religión (pero también los nacionalismos, los racismos, los sexismos, los corporativismos, etc.). En todos los casos son creencias que llevan consigo la compartimentación del mundo y conciencia tan intensa de grupo que es difícil que no genere hostilidad.

2.  Richard Dawkins en este documental califica la enseñanza religiosa de "abuso infantil" porque adoctrina a "niños inocentes con falsedades probadas". Por ello defiende que "ha llegado la hora de cuestionarse acerca del abuso a la infancia inocente con ideas supersticiosas sobre el fuego del infierno y la condenación". Y la pregunta: "¿No es estúpido que etiquetemos automáticamente a un niño pequeño con la religión de sus padres?", afirma el científico.

3.  Es interesante observar como las cosas complejas y estadísticamente improbables son más difíciles de explicar que las cosas simples y estadísticamente probables. Y, en consecuencia, la fe se convierte en ese botiquín de primeros auxilios para evitar la necesidad de pensar y evaluar las diferencias. Para Dawkins, "uno de los aspectos incorrectos de la religión es que nos enseña a quedar satisfechos con respuestas que realmente no responden a nada".

 

Lovefool

 

QUERIDO, ME TEMO QUE NOS ENFRENTAMOS A UN PROBLEMA
TU NO ME AMAS MÁS, LO SÉ
Y QUIZÁ NO HAY NADA
QUE YO PUEDA HACER, PARA HACER QUE LO HAGAS.
MAMA ME DICE QUE NO DEBO MOLESTAR
QUE DEBO PEGARME A OTRO HOMBRE
UN HOMBRE QUE SEGURAMENTE ME MEREZCA
¡PERO YO CREO QUE TU ME MERECES!

ASÍ QUE LLORO, RUEGO Y PIDO

ÁMAME, ÁMAME
DI QUE ME AMAS
ENGÁÑAME, ENGÁÑAME
ADELANTE, ENGÁÑAME
ÁMAME, ÁMAME
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FINGE QUE ME AMAS
DÉJAME, DÉJAME
SOLO DI QUE ME NECESITAS
ÁMAME, ÁMAME
DI QUE ME AMAS
DÉJAME, DÉJAME
SOLO DI QUE ME NECESITAS
NO ME PUEDE IMPORTAR NADA MÁS QUE TÚ

ÚLTIMAMENTE ME HE BALANCEADO DESESPERADAMENTE
PASO MIS NOCHES DESPIERTO Y ME PREGUNTO
QUÉ PODRÍA HABER HECHO DE OTRA MANERA
PARA HACERTE QUEDARTE
LA RAZÓN NO CONDUCIRÁ A LA SOLUCIÓN
TERMINARÉ PERDIDO EN LA CONFUSIÓN
NO ME IMPORTA SI REALMENTE TE IMPORTA
MIENTRAS NO TE VAYAS.

La experiencia es un grado

 

No pensé que tu mensaje fuera arrogante la verdad, es cierto que tienes más aplomo porque has vivido más años que yo y seguramente has tenido experiencias que aún me quedan por vivir. No obstante la edad no lo es todo, pues aún teniendo 19 años casi 20 he tenido una vida bastante intensa y he visto y hecho cosas que otras personas con mi edad no han podido vivir. Si bien pocas personas conocen esta etapa de maduro y reflexivo, tal vez porque no me han conocido lo suficiente o simplemente porque no han querido conocerla y se han centrado en mi faceta del yo publico, la cara divertida, chistosa e inmadura propia de mi edad. Probablemente las personas no seamos un macizo bloque de hielo y nos comportemos igual en todos los lados más bien somos seres plásticos que nos adaptamos a las circunstancias, yo soy una de esas personas, una persona bastante voluble que se adapta a las demandas del grupo en el que se encuentra. Cuando la gente me conoce soy como una fiesta que empieza con fuegos artificiales y se espera que el espectáculo dure toda la noche, pero al cabo de un rato te das cuenta que se ha acabado el festejo y solo queda el asombro o la decepción. Tal vez como te dije en uno de los correos la gente intenta venderse de la mejor manera y esta es la mía. Seguramente te has dado cuenta que vivimos en un mundo de apariencias constantes, aunque a veces uno quiera tener un libre albedrío estamos sujetos a las reglas del juego y el que quiere ser diferente solo tiene dos finales posibles El éxito total o El fracaso rotundo. Seguramente uno no quiera ser diferente por miedo, pero hay otras personas que les da igual el resultado que se arriesgan. Yo no creo que quiera arriesgar pero tampoco quiero ser alguien normal, así que estoy en una encrucijada donde uno valora las diferentes posibilidades y finalmente decide, parece más sencillo de lo que uno piensa, tu a lo mejor pensaras "Hombre eso es bueno, valoras y después decides" pero no es cierto, muchas veces es peor que ser normal o que no arriesgar, porque uno dice: Tengo que hacer tal y cual cosa, pero valoras todo y esperas el momento perfecto pero es que ese momento no existe,  pero uno piensa ¿por qué no arriesga? Tal vez miedo, tal vez inseguridad probablemente es una mezcolanza de emociones inexplicable. Todo esto muchas veces impide avanzar, impide decidir y te quedas siempre con la sensación de haber perdido miles de oportunidades por no arriesgar, pierdes miles de ocasiones por intentar tener todo bajo control y esperar el momento oportuno. Al final te quedas con la sensación de no haber tomado ninguna decisión importante en la vida y con una cara de idiota de "Decir si hubiera arriesgado tal vez..." pero por otro lado dices "Pero y si al final no hubiera..." y después de un tiempo, cuando pasan las turbulencias dices "No tengo ni idea de lo que es lo mejor ni que es lo peor".

 

Uno puede armarse de valor por detrás, decir tengo que ser valiente Darío, tienes que ser valiente pero a la hora de la verdad solo balbuceos y después dices ¡QUE TONTO! Y aún es  mas cierto que las palabras de los demás no pueden cambiar lo que uno piensa, si uno cree que no puede no puede. Y ahora te digo porque, simplemente las personas tenemos una imagen de nosotros que nos hemos conformado a lo largo de la vida, un autoconcepto de como somos, de como nos ven los demás, así que le damos muchas importancia a las cosas que nos reafirman como somos y no a las cosas que no tienen concordancia con lo que nosotros pensamos de nosotros mismo. Por ejemplo: Si nosotros pensamos que somos malos estudiantes, sacar un 10 en un examen simplemente lo atribuiremos a la suerte, pero si sacamos un 0 diremos "Ya lo sabia" y nos reafirmará. No se si te ha quedado claro. Y ahora te vuelvo a preguntar ¿Realmente crees que las palabras cambian a las personas? Te dije que tenias razón es que si es alguien de importancia para nosotros si, pero no lo admitía del todo, porque lo único que hace esta persona es motivarnos. Todo esto me recuerda a los miedos, si tienes miedo a algo por mucho que te digan que es una bobería seguirás teniendo miedo. Y un caso claro para mi son las anoréxicas, estando en los huesos siguen viéndose gordas y puedes decirles mil veces que están muy bien de peso, pero eso no cambiará nada porque su autoconcepto esta distorsionado, se ha hecho una disonancia clara mente-realidad.

 

Así que después de una temporada pensando uno al final dice creo que tengo que hacer algo por la vida, creo que al final voy a decir lo que nunca me atreví a decir, e intentar asumir las consecuencias de mis actos. Muchas cosas han pasado por mi vida, y muchas cosas me han hecho replantearme cosas. Muchos miedos se han ido difuminando aunque sigue el fantasma. 

 

No se si seguirás pensando que tengo las cosas claras, que si soy valiente. Seguramente no lo soy, simplemente soy alguien especial pero no valiente ni con ideas claras.

 

Quis hic locus, quae regio, quae mundi plaga.

 

Todas las historias comienzan con un despertar, un despertar bueno o malo. Pero este despertar no es lo uno ni lo otro, es simplemente otro día más que se presenta de un color gris de corazón. Ya ha comenzado a sonar el despertador, son las 8:30, el telón se levanta para la gente que quiere escuchar las pequeñas historias que recorren a las personas, hoy no sólo está abierto el telón sino también el corazón y los sueños de un ser insignificante en este gran universo.

 

Ya han sonado los redobles y los actores han salido al escenario, son muchos pero todos con un papel igual de importante. Vemos como tímidamente sale el sol y lanza sus primeros halos de luz sobre esta pequeña ciudad pero para ese entonces ya se habrán despertado muchas personas que comienzan su ajetreada rutina de trabajo. Más tarde mientras el sol calienta la ciudad, sus habitantes se irán incorporando al escenario y dándole vida poco a poco.

 

Esta pequeña ciudad de la que hablo es San Cristóbal de La Laguna, más conocida como La Laguna. Todos los días ocurren pequeños relatos e historias realmente graciosas de actores insignificantes pero importantes igualmente. Tal vez muchos de ellos no aparezcan en los libros de historias, probablemente tampoco sean conocidos y seguramente pasan inadvertidos antes nuestros ojos. Pero de lo que si que estoy seguro es son igual de importantes porque forman la historia de vida de cada uno de nosotros.

El comienzo...

Tal vez empiezo hoy a escribir porque ha llegado el momento o simplemente porque tengo la necesidad de contar mi historia. Varias ideas se me pasan por la cabeza, varios pensamientos y reflexiones que desearía plasmar y contar. No se cuando empezó todo ni como fue, pero si se que me han hecho ser como soy. Tampoco se si es una pesadilla o una lección de vida pero hay que tener una cosa clara, “lo que no te mata te hace mas fuerte” y es una verdad con la que he aprendido a convivir toda mi vida. Pues en todo momento hay un reto que debes superar, ahora también debo superarlo.

 

Todas las historias surgen de una realidad, las personas tenemos la necesidad de contar lo que pasa por nuestra mente o lo que vivimos. Lo que nos hace seres únicos en esta vida es la capacidad de empatía que tenemos. Somos seres sociales que necesitamos constantemente el apoyo y reconocimiento de los demás, si perdiéramos nuestra capacidad para reconocer cómo se siente los demás probablemente dejaríamos de ser personas normales. Cuando vemos un cuadro, una escena social o una representación teatral somos capaces de ponernos en la piel de la otra persona, saber como se siente.

 

Muchas veces hacemos daño a los demás sin darnos cuenta, podría  contar muchas historias de esto pero no es mi idea ni mucho menos. Reflexionamos y pensamos “Mi libertad acaba donde empieza la del otro” bellas palabras que deberíamos tener escritas en el tapete de la entrada de nuestra casa. Sin embargo cuantos crímenes pasionales se comenten, cuantos delitos podríamos llegar a cometer cuando por nuestras venas corre el flujo de las pasiones. No somos seres tan racionales como pensamos y aún somos menos predecibles de lo que creemos. Decimos que nosotros controlamos, decimos que podríamos dejar de fumar, beber, de drogarnos cuando queramos pero… ¿Es cierto lo qué decimos o simplemente es la imagen que vendemos?

 

Como decía anteriormente somos seres sociales y necesitamos vendernos para encontrar el reconocimiento social de los demás. Pero no somos más que un conjunto de hipocresía y melancolía que detrás de un disfraz vende una imagen de justo, de exitoso y sobre todo de ser una persona normal. Pero nadie es tan normal como intenta vender, no somos ni tan siquiera la mitad de lo normal que vendemos, es más compramos el vicio de la pornografía y del alcohol y por nuestra mente pasan ideas de lujuria y desenfreno y después simplemente nos escandalizamos cuando el hijo o la hija del vecino hace lo que nosotros tanto deseábamos hacer. Esto no es más que una muestra de nuestra capacidad para ponernos en el lugar de los otros y saber lo que ha disfrutado, por nuestra mente pasan ideas como por ejemplo: ¿Cómo se ha atrevido? ¡Será descarada! Y así ocultamos ante los demás nuestros verdaderos deseos y mantenemos la imagen de normalidad que deseamos proyectar en los demás.

 

¿Qué quedaría de nosotros si mostráramos esta imagen?